Sé que puede parecer una expresión machista pero, en realidad, sólo refleja el estado de ánimo en el que me encuentro y mi brutalidad innata no me permite encontrar mejores formas de decir las cosas ni de que me entiendan quienes deberían hacerlo y ya se han acostumbrado al delicado y romántico término "indignado", acuñado por Stéphane Hessel.