La Domus Baebia Saguntina debería ser visita obligada para todos los alumnos de lenguas y cultura clásicas. Estuve allí el sábado, y no quiero dejar de expresar mi más sincera admiración hacia Charo, Amparo y Salva, y a todo el grupo valenciano: es un auténtico placer ver cómo trabaja esta gente, y los frutos que está recogiendo de ese trabajo.