Acompañé ayer a mi novia —quien se va fuera del país a cursar un postgrado—, a comprar unos souvenirs a Multicentro La Sirena. (Sí, hice otro intento con esta cadena después del mal servicio que encontré en una de sus tiendas.) Mientras revisábamos los precios y rebuscábamos en la mercancía nos topamos en un estante con una serie de postales dominicanas que bien se podrían... moreAcompañé ayer a mi novia —quien se va fuera del país a cursar un postgrado—, a comprar unos souvenirs a Multicentro La Sirena. (Sí, hice otro intento con esta cadena después del mal servicio que encontré en una de sus tiendas.) Mientras revisábamos los precios y rebuscábamos en la mercancía nos topamos en un estante con una serie de postales dominicanas que bien se podrían calificar como pornográficas: fotos de mujeres dominicanas desnudas mostrando senos y nalgas: una invitación directa al turismo sexual. Ya comienzo a entender la razón por la cual en muchos países se tiene la idea de que la República Dominicana no es más que un paraíso sexual. view page