Dice Obama que las guerras que molan son aquéllas que son justas, que hay “guerras buenas y guerras malas“. Bueno, si eso lo hubiera dicho Bush, el mundo se hubiera conmocionado. Pero no. Lo ha dicho el nuevo adalid de las guerras “justas” y el resto del mundo, narcotizado por el “efecto cambio” asiente y aplaude entusiasmado.