Poco a poco, conforme Internet ha ido permitiendo la aparición de entornos deliberativos autónomos, las grandes –y pequeñas– corrientes de opinión social que los partidos históricos representaban han ido tomando forma y ganando presencia. Movilizarlos, interactuar con ellos requiere un nuevo tipo de liderazgo que no rehuya el contacto directo, no mediatizado por los mecanismos... morePoco a poco, conforme Internet ha ido permitiendo la aparición de entornos deliberativos autónomos, las grandes –y pequeñas– corrientes de opinión social que los partidos históricos representaban han ido tomando forma y ganando presencia. Movilizarlos, interactuar con ellos requiere un nuevo tipo de liderazgo que no rehuya el contacto directo, no mediatizado por los mecanismos partidistas y que, sobre todo, reivindique el valor de la palabra, la emoción y la retórica. view page