La prohibición de las corridas de toros dictada hoy por el Parlamento catalán -que me parece inaceptable, aunque dicha fiesta no sea de mi agrado- es un indicador del extremo de desvergüenza y de cinismo alcanzado por los promotores de esta agresión a la libertad, la enésima que perpetran el nacionalismo catalán y sus portamaletas de la izquierda. Y es que esta medida sale del mismo... moreLa prohibición de las corridas de toros dictada hoy por el Parlamento catalán -que me parece inaceptable, aunque dicha fiesta no sea de mi agrado- es un indicador del extremo de desvergüenza y de cinismo alcanzado por los promotores de esta agresión a la libertad, la enésima que perpetran el nacionalismo catalán y sus portamaletas de la izquierda. Y es que esta medida sale del mismo Parlamento regional que hace cuatro años aprobaba un Estatuto que considera un derecho abortar -es decir, matar a seres humanos inocentes a indefensos-, disfrazándolo de “salud reproductiva y sexual” en su Artículo 41. Se escudaron en la libertad con el propósito de violar los derechos humanos, y ahora la pisotean apelando a los “derechos de los animales”. view page