Los trabajos son algo así como los pimientos de Padrón, unos pican y otros no. Nuestras vivencias y sentimientos hacia el trabajo recorren todo el pantone emocional, desde la pasión al tormento pasando por la indiferencia o la triste penitencia. La naturaleza del trabajo en sí mismo puede influir en nuestra percepción. De partida, no es lo mismo investigar en un laboratorio que dar paso a... moreLos trabajos son algo así como los pimientos de Padrón, unos pican y otros no. Nuestras vivencias y sentimientos hacia el trabajo recorren todo el pantone emocional, desde la pasión al tormento pasando por la indiferencia o la triste penitencia. La naturaleza del trabajo en sí mismo puede influir en nuestra percepción. De partida, no es lo mismo investigar en un laboratorio que dar paso a los vehículos en una olvidada carretera moviendo de izquierda a derecha el stop&go. Pero ésta no es la única, ni última causa de nuestra felicidad o infortunio. view page